En vacaciones, el cambio en las rutinas diarias hace que, en ocasiones, podamos descuidar las pautas de salud e higiene bucodental nuestras y también de los más pequeños de la casa, algo que puede acabar siendo perjudicial para los dientes de los más pequeños.

Continuar con los cuidados habituales para la prevención de la caries es fundamental, ya que es la enfermedad crónica infantil más común. En la actualidad, y según los datos de la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), uno de cada cinco niños (de dos a cuatro años de edad) tienen caries que no han sido tratadas. El hecho de que los dientes de leche no sean definitivos, no implica que sus afecciones no influyan en el futuro. Por ello, una caries en un diente de leche, si no es tratada de forma adecuada, puede derivar en una infección profunda que dañe el futuro diente permanente, incluso antes de que éste nazca.

Es, por ello, que los padres tienen un papel fundamental en los cuidados bucodentales y la correcta salud de sus hijos, inculcando hábitos que ayuden a prevenir estas dolencias:

1.- Cepillado de los dientes y la lengua tres veces al día, insistiendo en la importancia del cepillado antes de acostarse;

2.- Si el menor tiene ya entre 3 y 5 años, puede empezar a cepillar sus dientes solo, con la supervisión de sus padres; Hasta los 2 años de edad no se recomienda usar pasta dental porque el riesgo de que se la trague es elevado. Además, la mayoría de las pastas dentales llevan flúor y en estas edades es innecesario utilizarlo..

3.- Es conveniente la utilización de pasta con flúor a dosis recomendada a partir de los 2 años;

4.- Dieta sana y equilibrada, sustituyendo las bebidas azucaradas por agua o leche.

5.- El abuso del consumo de bebidas para deportistas con una alta cantidad de glucosa puede generar problemas de erosión o desgaste dental en los jóvenes.

Si tienes alguna duda… ¡PREGUNTA A SU DENTISTA!