Cada vez es mayor el número de evidencias que relacionan las enfermedades bucodentales, caso de la periodontitis o ‘enfermedad de las encías’, con las patologías cardiovasculares. Por ejemplo, ya se sabe que la bacteria Porphyromonas gingivalis, además de causar directamente la enfermedad periodontal, altera la expresión génica de las proteínas implicadas en la activación de la inflamación y, por tanto, en el desarrollo de la aterosclerosis.

En nuestro país se producen 70.000 infartos de miocardio al año. De hecho, las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en España. En este sentido, la salud bucodental está directamente relacionada con la salud cardiovascular. Así, los pacientes que sufren enfermedades en las encías tienen entre un 25 y un 50% más probabilidades de padecer patologías cardiovasculares.

Esto se debe a la gran cantidad de bacterias que existen bajo la encía y que pueden pasar a la sangre y afectar a otras partes del organismo, aumentando el nivel de inflamación de todo el cuerpo. En España, 8 millones de personas padecen enfermedades periodontales, como la gingivitis, de los cuales, 2 de ellos acusan la enfermedad de forma grave.

De esta forma, tal y como ya ocurre con la diabetes, la consulta del dentista se presenta como un lugar idóneo para promover la salud cardiovascular e, incluso, para detectar a las personas en riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular o que, sin saberlo, ya la padecen.

Por ello, la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) y la Sociedad Española de Cardiología (SEC) han puesto en marcha, con la participación de la Fundación SEPA de Periodoncia e Implantes Dentales, la Fundación Dental Española (FDE) y la Fundación Española del Corazón (FEC), un curso online para formar a los dentistas de todo el país sobre cómo promover la salud cardiovascular en la consulta dental. Una iniciativa pionera no solo en España, sino en toda Europa.

SEPA ha elaborado también un informe científico en el que se apunta a la asociación entre una deficiente salud bucodental y periodontal y un menor rendimiento deportivo. “La salud oral influye en el rendimiento deportivo y, de igual forma, el deporte influye en la salud bucodental”, afirma el Dr. David Herrera, presidente de SEPA y profesor de Periodoncia en la Universidad Complutense de Madrid.

Como se apunta en este informe, la relación entre la práctica deportiva y la salud bucodental tiene una doble vertiente: por un lado, la práctica deportiva regular suele ser parte de un estilo de vida saludable, que va a limitar los riesgos de patologías a nivel general y en la cavidad oral; por otro lado, entre los deportistas, una mala salud bucodental puede influir negativamente en su rendimiento.

“La disminución del rendimiento deportivo provocado por problemas bucodentales se deriva, fundamentalmente, de la presencia de dolor, peor calidad de vida, menor bienestar y la existencia de inflamación sistémica”, señala el presidente de SEPA. En concreto, la periodontitis se relaciona con mayor riesgo de aparición de contracturas musculares, fatiga muscular y recuperación más tardía de las lesiones musculares.

Con buenos hábitos de higiene bucodental y una buena alimentación (basada en frutas y verduras), visitando a tu dentista, al menos una vez al año, mejorarás la salud de tus encías y, por consiguiente, la salud de tu coazón.