Aunque sea algo habitual, es algo que no queremos escuchar cuando vamos a la consulta del dentista a una revisión. La caries es la destrucción de los tejidos duros del diente debido a la presencia de bacterias que transforman los azúcares en ácidos. Si no se pone remedio, alcanza a la pulpa del diente causando dolor.

Asimismo, la caries puede ocasionar, si es ya muy avanzada, infecciones en otros órganos del cuerpo, además de provocar la pérdida del diente.

La mejor prevención de la caries se basa en:

1.- Alimentación sana evitando los azúcares o no abusando de ellos;

2.- Una limpieza e higiene bucodental 2 ó 3 veces al día, insistiendo especialmente en el cepillado de la noche, ya que es el más importante.

3.- Visitas regulares al dentista, al menos, una vez al año.

A la mínima sospecha de caries es muy importante que acudas al dentista, ya que así el tratamiento que se aplique será más sencillo.